Altar Familiar: Semana del 18 al 24 de Mayo del 2026

Escrito el 19/05/2026
Ps. Pablo Celi

ALTAR FAMILIAR


Declaramos que estamos viviendo el mejor mes del año y que le damos lugar a Dios para que examine nuestro corazón, para que nos pruebe y conozca nuestros pensamientos, enderece nuestros pasos y guie nuestros caminos, así entonces confesamos que Dios provoca con nosotros un alineamiento perfecto a su voluntad y su Palabra.

RECOMENDACIONES PARA LLEVAR A CABO EL ALTAR FAMILIAR EN SU HOGAR:

  1. Orar para iniciar el tiempo espiritual.

  2. Entone alabanzas al Señor

  3. De lectura a la porción que le fue entregada en la hoja con el tema, interactúe con los miembros de su familia con preguntas y aportes sobre la porción bíblica.

  4. Elija el versículo bíblico que van a memorizar como familia durante toda la semana.

  5. Anote las peticiones de oración de cada miembro de su familia.

  6. Ore por las peticiones que están en la hoja del Altar Familiar y por las peticiones de los miembros de su familia.

  7. Llene el reporte del Altar Familiar.

LA PAZ DE DIOS INUNDE SU ALTAR FAMILIAR.

Cita Bíblica: Lucas 9:10-17.

Meditación:  Los discípulos no encuentran solución (9:10-13)

Los cristianos no nos desanimamos por la realidad, antes bien, fijamos los ojos en el Dios todopoderoso con fe y esperanza en el corazón. Los problemas se solucionan al poner nuestra confianza en Su poder ilimitado. Los discípulos experimentaron el poder de Dios para echar fuera los demonios y sanar a los enfermos. Pero al atardecer, se sienten inútiles ante el hambre de la multitud y tratan de mandarlos a sus hogares. Sin encontrar solución, los discípulos dan escusas. Jesús les dice: “Dadles vosotros de comer”, y no envía a la multitud que ha estado escuchando la Palabra de Dios, con las manos vacías. No perdamos la fe, ni bajemos los brazos ante las dificultades. Si nos miramos a nosotros mismos y nuestras limitaciones no podremos hacer nada. Pero si ponemos nuestra fe en Dios. Él derramará Su gracia y obrará milagros.

El poder de Jesús y Su amor al pueblo. (9:14-17)

A un con pocos recursos, Jesús realiza un gran milagro. No importa si lo que tenemos parece insignificante. Al encomendarlo al Señor, Él lo transforma en un milagro. Para alimentar a la multitud de cinco mil hombres, más mujeres y niños, los discípulos sólo tienen cinco panes y dos peces, la ración de un niño. Jesús no se desanima. Hace sentar a la multitud, bendice los panes y peces y los reparte.  

EL alimento se multiplica, todos comen, quedan saciados y aun recogen doce cestas de sobras. Cuando Jesús ayunó cuarenta días, se negó a convertir las piedras en pan. Pero, multiplica la vianda de pan y peces del niño para alimentar a la multitud. No importa cuán pequeño sea lo que tenemos, si lo entregamos a Dios con todo nuestro corazón, Él responde con bendición. El Señor usa nuestras cosas más pequeñas para hacer milagros.

Historia de Ministerio que satisface física y espiritualmente

“Mi esposo decía que si éramos impacientes, la misión en Japón fracasaría. Decía que debemos pensar a largo plazo y ser perseverantes. Pensaba que si servíamos a los demás con empeño, abrirían sus corazones y vendrían a Dios. Al empezar la misión, pensamos que invitando deliciosas comidas coreanas a los japoneses, mucha gente vendría a la iglesia. Pero la realidad fue diferente. La expresión de sus rostros al comer, cambiaba cuando los invitábamos a la iglesia. Era decepcionante, pero teníamos que esperar. Como siervos, decidimos seguir sirviéndoles en abundancia y esperar. Aunque me dolían las manos de tanto cocinar, no me cansaba, porque Dios me dio un corazón maternal. Quería servirles y me alegraba que comieran con agrado.

Así, podía contentar el paladar de los creyentes y mi esposo se dedicaba a sobrealimentar su espíritu. Si había aunque sea una sola persona interesada en Jesús, nada nos impedía llegar hasta ella, aun en los lugares más recónditos. Recorríamos muchos caminos para realizar estudios bíblicos, devocionales, discipulado uno a uno y otros. Dios vio el esfuerzo que hicimos durante años y nos fue enviada a las personas de a uno. Las personas que se convirtieron por la predicación con alimentos no fueron tantas. Pero ahora son muchos los que, luego de nuestra partida, han recibido a Jesús y sirven en la iglesia. Cuando sembramos, siempre habrá cosecha.

Un llamado valioso como la plata.” (Yoo Eun-pil)

ORAMOS POR:

  • Que aprendamos a confiar en Dios en medio de las pruebas y estemos dispuestos a darle todo lo que tenemos y lo que somos.

  • Que como Iglesia tengamos visión espiritual y fe dadas por Dios, para recibir sus milagros.

  • Que como Su pueblo, reconozcamos los milagros del amor de Dios y seamos agradecidos de corazón, poniendo nuestra fe en Él, y recibiendo a Jesús como Salvador y Señor.